Población gatuna en Marrakech.

El asfixiante calor de la ciudad deja sin fuerzas a nuestros amigos peludos que aprovechan cualquier sombra para reponerse de las altas temperaturas.




Otros aprovechan la primera hora de la mañana para hacer cola en la carnicería…


Este gatito llamó mi atención porque estaba mirando hacia arriba como pidiendo que le dieran algo. Saqué el móvil para hacerle una foto pero la escena no era completa, así que me alejé un poco para ampliar el encuadre y darle más sentido a la foto. Pero al señor carnicero no le hizo mucha gracia y me regañó. Pedí disculpas y me fui para que no se alterara más. Es el viaje durante el cual he hecho menos fotos de lo habitual, la gente local es reacia a que le retraten y los que no se oponen es porque te van a pedir dinero a cambio de una foto. No es fácil encontrar a alguien a quién no le importe que le saquen una foto. Hay que tener tiempo y mucha mano izquierda para aproximarse a una persona y convencerle a que se deje retratar. Quizás que la formula sea que no te vean como un turista con una cámara colgada del cuello sino como alguien que se interesa por conocer su historia, saber quien son y que sienten. 

Besines XXX.

Comentarios

  1. Con permiso de mi tortuga Carmelita, debo decir que adoro a los gatos. Los encuentro fascinantes y muy libres.
    Un bacio e buon fine settimana!!!

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    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo contigo, de todos los compañeros domésticos es el que más me gusta. Va a su aire aunque le gusta buscarnos para que le acariciemos y hasta el más delgado, sucio y lleno de pulgas sigue teniendo unas maneras elegantes que no tiene ningún otro animal. Baci e buon week end.

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