MANEKI NEKO.
Literalmente del japonés "gato que invita a entrar". Me refiero a la figura del gato con la patita izquierda levantada que todo el mundo conoce como gato chino de la suerte. Investigando en internet, he descubierto que no es chino sino de origen japonés, y que no nos está saludando -recordemos que los orientales saludan en flexión- sino que nos está invitando a entrar. Este es el motivo por el cual se suele situar en las entradas de los restaurantes y locales de negocios orientales, se cree que el gato atrae a los clientes contribuyendo de esta manera a que el negocio sea próspero.
Esta creencia tiene fundamento en varias leyendas en las que el gato es protagonista de hechos fortuitos que indujeron a pensar que tiene poderes especiales. Una de estas leyendas cuenta que un gato que vivía con un monje en un templo casi en ruinas en la ciudad de Tokio salvó de un rayo a un hombre rico que se había cobijado debajo de un árbol durante un temporal. El gato le hizo una señal con la patita y el hombre rico se acercó a la puerta del templo. Justo cuando se alejó del árbol cayó un rayo que casi le mata. El hombre rico como gesto de gratitud arregló el templo y el monje con su gatito nunca jamás pasaron penurias.
La figura del gato de la suerte puede ser de porcelana o cerámica, o en su versión más moderna de plástico. La patita izquierda suele estar levantada (en la versión de plástico se mueve arriba y abajo por medio de una pila), en la pata derecha sujeta una moneda y lleva un cascabel en el collar para ahuyentar a los malos espíritus. Si levanta la patita izquierda es para atraer visitas a tu negocio, si levanta la derecha trae prosperidad y dinero, si levanta las dos protege el hogar o negocio. El color del gato también influye diferentemente en la fortuna de quien lo posee. En los bazares chinos lo más habitual es encontrarlo de color dorado. Por cierto, en chino se llama Zhaocai Mao.
¿Tienes uno en casa? Yo sí, en dorado. A pesar de cambiarle la pila ya no funciona, no mueve la patita y ya no me gusta en dorado así que he pensado personalizarlo cambiándole de color. Me he inspirado en un gatito de la suerte que vi en la revista de decoración Interiores de este verano. He escogido Coral, elegido como color del 2019 por Pantone® y ha quedado muy chulo. Le he querido dar un toque glamuroso añadiéndole un collar de plumas rosa y un cascabel rojo. Para que agarrara bien la pintura he dado primero una mano de imprimación. Una vez seca he pasado dos manos de Satinelle Corail® y he protegido la pintura con un capa de vitrificador. Queda perfecto. Todos los productos que he usado son de EleonoreDeco®.
¿Qué te parece el resultado, te gusta? Yo creo que es más original y más decorativo que en dorado, ¿no te parece?
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Visto en Pinterest, aquí. |
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Revista Interiores, Año 19 nº 220 |
Esta creencia tiene fundamento en varias leyendas en las que el gato es protagonista de hechos fortuitos que indujeron a pensar que tiene poderes especiales. Una de estas leyendas cuenta que un gato que vivía con un monje en un templo casi en ruinas en la ciudad de Tokio salvó de un rayo a un hombre rico que se había cobijado debajo de un árbol durante un temporal. El gato le hizo una señal con la patita y el hombre rico se acercó a la puerta del templo. Justo cuando se alejó del árbol cayó un rayo que casi le mata. El hombre rico como gesto de gratitud arregló el templo y el monje con su gatito nunca jamás pasaron penurias.
La figura del gato de la suerte puede ser de porcelana o cerámica, o en su versión más moderna de plástico. La patita izquierda suele estar levantada (en la versión de plástico se mueve arriba y abajo por medio de una pila), en la pata derecha sujeta una moneda y lleva un cascabel en el collar para ahuyentar a los malos espíritus. Si levanta la patita izquierda es para atraer visitas a tu negocio, si levanta la derecha trae prosperidad y dinero, si levanta las dos protege el hogar o negocio. El color del gato también influye diferentemente en la fortuna de quien lo posee. En los bazares chinos lo más habitual es encontrarlo de color dorado. Por cierto, en chino se llama Zhaocai Mao.
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Fuente: Vogue. |
¿Tienes uno en casa? Yo sí, en dorado. A pesar de cambiarle la pila ya no funciona, no mueve la patita y ya no me gusta en dorado así que he pensado personalizarlo cambiándole de color. Me he inspirado en un gatito de la suerte que vi en la revista de decoración Interiores de este verano. He escogido Coral, elegido como color del 2019 por Pantone® y ha quedado muy chulo. Le he querido dar un toque glamuroso añadiéndole un collar de plumas rosa y un cascabel rojo. Para que agarrara bien la pintura he dado primero una mano de imprimación. Una vez seca he pasado dos manos de Satinelle Corail® y he protegido la pintura con un capa de vitrificador. Queda perfecto. Todos los productos que he usado son de EleonoreDeco®.
¿Qué te parece el resultado, te gusta? Yo creo que es más original y más decorativo que en dorado, ¿no te parece?
Listen: Te espero aquí, performed by Pablo López.
Besines XXX.
Yo sabía que Neko es gato en japonés, pero no sabía que no era chino!jajaja. En casa tenemos uno dorado, que compró mi madre. Está en una vitrina del comedor y la patita hace ruido...así que tiene la pata parada. Cuando Valèria era más pequeña, abría esa vitrina y le daba a la patita!jajaja
ResponderEliminarEl cambio del tuyo es muy glamuroso y más chic, dónde va a parar!
Ahhh y Pablo López es uno de mis "ojitos derechos". Dos veces lo vi en directo aquí en Tarragona y una en el Liceo de Barcelona...un grande y simpático a rabiar!!!
Baci mille, cara!!!
Es verdad, la patita hace bastante ruido cuando se mueve y en el silencio de la noche casi que molesta. Ahora mi Maneki Neko es una gatita presumida, jajaja!!! En cuanto a Pablo López me encantaría verlo en directo porque tiene una voz portentosa. Baci a te.
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